Todo lo que he aprendido sobre la batería de mi MacBook


Lo de la batería es un tema sobre el que es fácil encontrar cientos de opiniones distintas. Que si las de ahora no se vician, que si lo dejas cargando la sobrecargas y si lo dejas descargado la sobredescargas (?), que si lo mejor es mantenerlas en la mitad… etc.
Así que me armé de un poco de paciencia y convenientemente estuve comprobando algunas cosas. Por supuesto, la duración de la batería de un ordenador depende fundamentalmente del uso que se hace, así que te cuento mi experiencia y lo que he aprendido sobre la batería de mi Macbook.

Lo cierto es que no estoy obsesionado con la batería del ordenador. Lo cargo cuando me queda poca carga y lo desenchufo cuando veo que está cargado o cuando me tengo que ir. Lo único que he procurado evitar es dejarlo permanentemente conectado a la red eléctrica porque (por experiencia propia en otros equipos y experiencia de otras personas usando MacBooks) eso es lo que mata la duración de la batería. Algún día me he despistado y se ha quedado a lo mejor tres o cuatro horas conectado; pero ha sido algo ocasional. Es decir, que no es necesario ser un talibán del ordenador; sino que podría considerarse mi caso como el de un usuario medio.

Estoy usando un MacBook Pro con pantalla Retina de 13 pulgadas de mediados de 2014. Es importante hacer hincapié en las especificaciones, ya que según el modelo de tu microprocesador y tarjeta gráfica (principalmente) los valores serán distintos. Éste en concreto lleva un i5 a 2,6 Ghz, 8 GB de RAM DDR3 y una gráfica Intel Iris.
Tengo instalada la última versión del sistema operativo (10.12.4) con todas las aplicaciones al día.

También es importante saber en qué estado se encuentra tu batería. Según Apple la mía debería soportar sin problemas hasta 1000 ciclos de carga-descarga, entendiendo por “sin problemas” que no sufra una degradación severa de su capacidad.
Tras dos años y medio de un uso diario intensivo (me paso muchas horas frente al ordenador) voy por 475 ciclos, o sea, más o menos por la mitad de su vida útil.
Este uso intensivo incluye jugar ocasionalmente a juegos con gráficos en 3D (GTA 3, Tomb Raider, Max Payne 3, Half-Life 2, por citar algunos), editar algún video de vez en cuando (iMovie), audio (Logic) y mucha reproducción de video en streaming, mucha navegación (Safari y Chrome en menor medida) y reproducción de música (iTunes).
También echo a andar de vez en cuando una máquina virtual con VMWare, la suite Office y algunas utilidades extra. La conexión Wifi se encuentra permanentemente encendida, pocas veces uso Bluetooth (de vez en cuando para transferir algo al iPhone con Airdrop) y el brillo de la pantalla entre el 60 y el 80% generalmente.

Agoté la batería completamente antes de empezar a hacer pruebas y para esto me ayudé de la aplicación Amphetamine (similar a Caffeine), que evita que el ordenador entre en reposo. Esto obligó a la máquina a consumir hasta la última gota de energía disponible en la batería del portátil. Ahí empezaron las pruebas.

Resetear el SMC
Puse el ordenador a cargar con la tapa cerrada y tardó una hora y tres cuartos en cargar hasta que el LED del conector Magsafe se iluminó en color verde. Como sé que esto no indica exactamente que la carga está completa, encendí el ordenador y comprobé la carga con el programa CoconutBattery. Éste programa es bastante más preciso que el indicador de la barra superior de MacOS e incluso estimaba que faltaban unos 20 minutos para terminar de cargar completamente.

Por eso apagué el equipo e hice un reset del SMC (System Management Controller), que es un circuito encargado de medir la carga de la batería interna del ordenador, gestionar la temperatura y velocidad de los ventiladores, ledes de estado, retroiluminación del teclado, etc.
Esto se hace de forma ligeramente distinta según tu modelo tenga batería extraíble o no. En mi caso, hay que mantener pulsada durante un segundo la combinación de teclas “May”+”Ctrl”+”Alt”+”Power” y soltarlas a la vez. Verás que el LED pasa de verde de nuevo a naranja; así que todavía le queda un poco por cargar. A los 20 minutos se puso verde de nuevo y encendí el ordenador para comprobar que efectivamente ahora estaba cargada al 100%.

Por lo tanto, la primera conclusión práctica es que mi MacBook tarda unas dos horas en cargarse por completo.

Resetear la NVRAM
Al encender el equipo aproveché para resetear la NVRAM (también conocida como PRAM), que almacena tus preferencias sobre volumen de los altavoces, brillo de pantalla, disco de arranque, etc.
No está de más aprovechar para hacerlo y bajo algunas circunstancias puede incluso arañar algún segundo al proceso de arranque si notas que últimamente tu Mac tarda mucho en iniciarse.
Se hace manteniendo pulsadas las teclas “cmd”+”Alt”+”P”+”R” al encender el equipo, y soltarlas tras oír el sonido de arranque. Verás que entonces el ordenador se reinicia (escucharás el sonido por segunda vez) y ya comenzará la carga del sistema operativo.

Capacidad
Con el ordenador recién iniciado y el medidor de CoconutBattery en la barra, comprobé que efectivamente podía sacar unas cuantas horas a la batería. A estas alturas su salud es “Buena” (“Good”) y almacena un 87% de la capacidad para la que está diseñada.
Este dato ya es para reflexionar, pues el MacBook podría perfectamente acercarse a los cinco años de antigüedad sin haber perdido más que un 20 o 25% de la capacidad original, que era excelente. Todo esto siendo tan solo precavido de no tenerlo enchufado si ya ha llegado al 100% de carga.
Eso si, me ha llamado la atención lo diferentes que son las lecturas de carga restante entre el sistema operativo y CoconutBattery. En torno a un 4 o 5% de diferencia; pero creo que es la aplicación la que presenta datos más fiables.

Duración
Obviamente el ordenador va estimando la duración en función de la carga de trabajo a la que se ve sometido en cada momento. Nada más desenchufarlo de la corriente, el primer cálculo era de una duración estimada de 10 horas y pico. Valor que aumentó en los minutos siguientes hasta unas imponentes 12 horas (!)

Sería muy ingenuo pensar que esa será la duración que obtenga, porque no tenía abierta ninguna aplicación ni estaba ejecutando nada más que el sistema operativo. Sin embargo, tras un buen rato navegando con Safari, editando alguna imagen y revisando el medidor, todo pareció estabilizarse en torno a las 8 horas con un generoso “pico”. Casi 9.

E incluso en el apartado de energía del monitor de actividad del sistema, parecía que dispondría de unos cuantos minutos más:

Por supuesto, esto se viene abajo conforme vas exigiendo más y más a la máquina realizando tareas más intensivas… hasta que llega el momento de poner el ordenador de nuevo a cargar:
Tras una jornada completa de mi uso cotidiano, la batería ha durado en torno a 7 horas y algo. No está nada mal, ¿verdad?
Cuando Apple renovó el equipo en 2014, anunciaba una duración cercana a 9 horas de navegación web. Esta cifra ideal debería verse incluso favorecida con las versiones más recientes del SO, pues este ordenador fue vendido con OSX 10.9 Mavericks de serie; pero no puedo obviar ese 13% de degradación que la batería ya acusa. De todas formas, y considerando que he estado reproduciendo bastante video en streaming, con iTunes abierto en segundo plano, navegando, brillo de pantalla generoso, etc. esas siete horas largas han sido más que satisfactorias.

Mirando hacia adelante
Es alentador el hecho de que Apple seguirá vendiendo baterías de repuesto durante unos cuantos años más (es probable que, al menos, hasta 2020) ya que todavía es pronto para declarar obsoletos estos modelos. De hecho en la tienda online todavía se puede adquirir un MacBook Pro Retina de 2015, que es fundamentalmente igual (a excepción del procesador, GPU, almacenamiento y touchpad). En caso de que tengas un MacBook con la batería muy degradada, todavía podrás insuflarle vida sustituyéndosela antes de que se acabe el soporte.

Por el momento, ningún otro componente del hardware debería ser una limitación en el medio plazo. En mi caso particular, soy muy cuidadoso con mi equipo, de modo que solo un fallo grave en un componente interno puede dejar KO a la máquina.
El mayor riesgo (que ni siquiera es inminente) es que de una versión a otra, Apple no permita actualizar el SO y poco a poco el software que pueda ejecutar este equipo se vaya quedando atrás. Existen soluciones no oficiales para seguir actualizando MacOS, y siempre está la alternativa de instalar otro SO. Es llamativo, por ejemplo, el caso de los MacBook que iban mejor con Windows 10 que con su último OSX…

Aunque ninguno de estos dos escenarios me debería preocupar hasta finales de esta década y las soluciones están ahí, son tan sólo soluciones a medias si dependes de servicios como iCloud o aplicaciones que sólo están disponibles en este sistema: Logic, FaceTime, Pages, Keynote, Numbers, Final Cut Pro, etc.
Si es tu caso, toma las medidas que consideres oportunas para estar prevenido ante cualquier catástrofe.

Conclusión
Repito lo que he escrito al empezar este post: no hay que ser un talibán de la batería. Dos años y medio con una degradación de menos del 15% es una situación bastante favorable. Lógicamente es imposible mantener la batería al 100% de forma indefinida, pues el propio uso irá mermando lentamente su vida útil, pero en cuestión de autonomía, a esta máquina le queda todavía mucha guerra por delante.


Enlaces útiles:
Información sobre la NVRAM (PRAM) y el SMC – en inglés
Número de ciclos segun modelo (Soporte oficial de Apple)
Conociendo las opciones de CoconutBattery a fondo

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