No me interesa


Hablemos de La Felicidad. No de la felicidad que uno siente cuando se acercan las vacaciones o la felicidad de celebrar un cumpleaños. No no, quiero hablar de La Felicidad con mayúsculas. Será por las horas que todos perdemos en las redes sociales – leyendo frases inspiradoras, viendo videos motivadores, y asomándonos a los relatos de la vida de otras personas que nunca conoceremos, y de cómo un día lo dejaron todo para perseguir su sueño y de cómo así llegaron a La Felicidad. Será por eso, que ésta es la clase de Felicidad de la que quiero hablar… y explicarte porqué no me interesa. Ni lo más mínimo, vamos.

Para empezar, asumamos que estamos hablando de algo abstracto. La Felicidad puede suponer algo muy diferente para cada cual, y si les preguntas a la gente joven que te rodee, te darán respuestas acorde a lo que esperan de la vida.
Mientras para uno la Felicidad puede ser labrarse una gran carrera en su ámbito profesional, otro puede que tan solo quiera criar a sus hijos en un íntimo entorno familiar. O poder recorrer el mundo andando, o en bici, o en lo que uno se proponga. O… o lo que diablos sea que cada uno persigue. Me trae sin cuidado pues es su “Felicidad” y no la mía.

Vale, sabemos lo que es para quienes la persiguen. La Felicidad es un lugar mágico, un estado al que se llega no saben muy bien cómo y que depende de algún ámbito de sus vidas (trabajo, familia, dinero, viajes, etc.). Ahora preguntemos a otro grupo de gente. La gente que ya ha vivido lo suficiente como para darnos una opinión sobre una vida longeva.
El nacimiento de los hijos, el día que conocieron a su amante, el viaje que siempre desearon hacer, el día de su boda, la ocasión en la que cumplieron un sueño, conocieron a una celebridad, etc…

Así que para ellos, los momentos de mayor felicidad son precisamente eso: momentos. Ese es el denominador común de todas las respuestas y, a la vez, el primer sintoma de que hay algo que estamos haciendo rematadamente mal.
Y es por eso que no me interesa alcanzar La Felicidad. ¿Se puede alcanzar algo que depende del tiempo? No. Es una quimera. No puedes congelar el tiempo. Ni siquiera existe el tiempo presente, así que irremediablemente La Felicidad es algo que o bien esperas a que llegue en el futuro… o la has perdido en el pasado.

Lo que me interesa más es precisamente la otra felicidad. La de las minúsculas. La del cumpleaños, cuando estás poniendo todo perdido intentado servir una tarta comprada a última hora en el supermercado, que no ha descongelado de todo, en unos platos de papel y sin cubiertos. La que sientes cuando brindas con tus amigos, cerveza en mano, en cualquier bar de cualquier lugar, aunque no sea un lugar idílico, y eres consciente de que solo los vas a ver ese rato en todo el año, pero diablos, ese rato no te lo puede robar nada ni nadie. La felicidad de no haber salido por una vez de fiesta, pero meterte en cama y reparar en lo a gusto que se está a veces también entre las sábanas de tu propia cama, en la que normalmente te acuestas sin darle mayor importancia. La felicidad de que tienes 20 minutos libres y te vas a tomar el sol al balcón dejando la mente en blanco por un instante. O la de tener ante tí una barra de fuet, un cuchillo y nadie con quien tener que compartirlo.
Esa sí que es la felicidad que me interesa. Y mira, cuando viene viene y cuando no, pues no. La vida es una serie de catastróficas desdichas, así que me quedo con esa clase de intermedios.

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