Mi experiencia con AppleCare+


Hace unos pocos meses, en Noviembre, decidí renovar mi teléfono móvil. Estaba disfrutando de un iPhone XR que todavía da un rendimiento excelente, la batería le dura más de un día y es duro como una roca.
Sin embargo, en los últimos tiempos me resultaba demasiado grande en la mano y echaba de menos formatos más pequeños como el del iPhone 6 y sobre todo, el del iPhone 5C con el que entré en el ecosistema de Apple.
Por otro lado, estando más de la mitad del día frente al portátil, me resulta totalmente innecesario un teléfono con una pantalla tan generosa.

Cuando Apple presentó los iPhone 12, me vi muy tentado por la versión mini, tanto por el nuevo diseño, muy similar al del iPhone 5, como por la posibilidad de utilizar un dispositivo mucho más cómodo en una sola mano. Pero no era el momento y la economía no estaba para tirar cohetes.
Este año, Apple ha aumentado ligeramente la duración de la batería (el punto más criticado del 12 mini), ha mejorado ligeramente la pantalla, ha duplicado el almacenamiento base e incluido unas cámaras mucho mejores (las del 12 Pro Max) en el iPhone 13.
Esta versión está siendo muy criticada por ser prácticamente igual a la generación anterior, pero yo creo que precisamente se ha dado un gran paso adelante en los cuatro aspectos más importantes de un teléfono.
Así que tras tres años, me lancé a la renovación.

Hete aquí que a finales de Febrero el chip NFC de éste nuevo iPhone dejó de funcionar y no permitía utilizar Apple Pay. Ni podía añadir tarjetas nuevas, ni siquiera eliminar las tarjetas añadidas anteriormente. Y lo peor era el mensaje de error que carecía de total sentido.
Por suerte, había contratado el seguro de AppleCare+ (mediante pagos mensuales bastante asequibles) y una simple llamada al servicio técnico bastó para solicitar un reemplazo express.


Funciona así: recibes un teléfono nuevo exactamente igual al que ya tienes en una caja sin ningún tipo de serigrafías ni accesorios. Pelado. En esa caja, debes meter el teléfono estropeado ya restaurado a valores de fábrica y desvinculado de tu AppleID. A continuación, introduces esa caja en un embalaje/sobre que viene incluido, pegas las etiquetas con la información de envío y avisas al servicio de mensajería para que vengan a recogerlo.
Apple debe recibir el terminal en menos de diez días laborales y lo inspeccionará a fondo, no vaya a ser que hayas intentado colársela.
Mientras todo esto sucede, en tu cuenta corriente se retiene el importe del teléfono nuevo.

En mi caso, todo ha salido perfecto. Hay que conservar los emails con la confirmación del cambio ya que obviamente tu teléfono nuevo no tiene el mismo IMEI que el que te han sustituido, pero al margen de eso, es como volver a estrenar terminal. La batería venía con el 100% de salud, cero daños exteriores y por supuesto, una garantía que se extenderá un tiempo extra sobre la garantía original.

Comprobar desgaste de un SSD en MacOS

Hace casi exactamente un año pude cambiar el SSD original del MacBook Pro por un SSD NVMe con una sustancial ganancia tanto en capacidad de almacenamiento (desde 256Gb a 2Tb) y de rendimiento.
Escogí el SSD de Silicon Power porque utilizaba tecnología TLC, en teoría más duradera que la QLC aunque no lleguen al nivel de MLC, la tecnología del componente original del equipo.
Con un año de uso intensivo a sus espaldas (edición de vídeo, de audio, programación, máquinas virtuales, fotografía, etc. etc.) quise comprobar cómo iba de salud.

Una forma bastante fiable de hacerlo es a través de la medida TBW (TeraBytes Written) proporcionada por el sistema SMART. Para verificarlo, necesitamos instalar una herramienta que nos permita recuperar esa información.
A falta de una mejor alternativa, voy a instalar Homebrew, un gestor de paquetes muy al estilo Linux que nos permitirá instalar paquetes de software y nuevas aplicaciones desde el terminal, incluso muchas que no están disponibles de otra forma o que no tendremos que preocuparnos de instalar manualmente. Para instalar Homebrew, basta con introducir:
$ /bin/bash -c "$(curl -fsSL https://raw.githubusercontent.com/Homebrew/install/HEAD/install.sh)"
A continuación instalamos el software Smartmontools:
$ brew install smartmontools
Y para terminar, lanzamos el programa con:
$ smartctl --all /dev/disk0

Con esto podremos ver toda la información de salud del dispositivo y nos fijaremos en particular en «Data Units Written»:

En mi caso he comprobado con gran satisfacción que todavía dispongo de muchísimo margen hasta alcanzar los 500TBW que teóricamente el fabricante marca como frontera antes de que aparezcan fallos por desgaste de las celdas de memoria, por lo que podría esperar que el ordenador se quedase obsoleto antes de que esto suceda.

MacBook 2007 (A1181): Cambiar pasta térmica y teclado

Estoy muy contento con el MacBook que compré y la verdad es que, tras actualizarlo, todavía es un equipo que puede sacarte de más de un apuro.
Sin embargo me quedaban dos tareas pendientes para dejar este equipo perfecto: una limpieza interna a fondo y sustituir toda la parte superior de la carcasa por otra nueva.

Una pista de que el portátil necesitaba la limpieza eran las temperaturas que podía ver en MacOS mediante iStat Menus, o en Windows con CoreTemp. Sin haber hecho apenas nada, solo arrancando el equipo, el procesador estaba a unos bastante preocupantes 75ºC y solo bajaba hasta 57º después de unos cuantos minutos sin hacer nada.

El ventilador estaba corriendo de forma bastante ruidosa la mayor parte del tiempo y sospechaba que jamás se le había cambiado la pasta térmica al procesador o a la tarjeta gráfica. Desmontar el equipo es un poco más laborioso que en el MacBook Pro, ya que es un equipo anterior a los Unibody, pero se puede hacer con un sencillo destornillador de estrella. Me apoyé también mucho algunos videos de youtube, como éste, hasta tener el equipo finalmente desmontado ante mí.

Para la limpieza empleé un pequeño pincel y quité todo el polvo que cubría los componentes. A continuación, usé un paño de microfibra empapado en alcohol para retirar todos los restos de la antigua pasta térmica del procesador y la tarjeta gráfica hasta dejarlos relucientes:

Ésta es una parte muy importante porque aquí debe producirse la primera transferencia de calor: por contacto entre el procesador y el disipador. Éste lo conducirá hasta el radiador, se radiará al aire que hay a su alrededor y es el único ventilador del equipo el que debe encargarse de expulsar ese aire caliente hacia el exterior.
Una vez quité la pasta original ya reseca y solidificada, apliqué una pasta térmica nueva. Me han recomendado la Thermal Grizzly Kryonaut, que también empleé en el MacBook Pro cuando lo abrí para cambiar el SSD.
También hice una limpieza profunda en las aspas del ventilador y las láminas del radiador antes de volver a colocarlos.

Éste portátil fue comprado en EE.UU. en su momento, por lo que venía con un teclado tipo ANSI. Esto se puede reconocer fácilmente por la forma de la tecla Intro, o por el hecho de que no hay ninguna tecla entre la letra Z y May. Izq.

Los teclados ANSI suelen ser bastante valorados entre los programadores porque tienen un acceso cómodo a símbolos muy comunes en todos los lenguajes sin necesidad de utilizar combinaciones de teclas. A mi en particular no me preocupaba en absoluto la ausencia de la letra Ñ o la disposición de los signos de puntuación, acentos, llaves, etc… pero es cierto que en el día a día cometo más equivocaciones porque estoy acostumbrado a los teclados ISO españoles, los más comunes.
Según iFixit, se puede sustituir toda esta parte de la carcasa y conectar un teclado de diferente tipo sin ningún problema. Además, ya que el ordenador acusaba desconchados en el borde del plástico (algo muy común en esta generación de Macs), preferí lanzarme a la búsqueda de un repuesto con teclado español. Sinceramente, la búsqueda es complicada. No hay repuestos originales, obviamente, y por eBay se pueden encontrar algunos, pero o bien se encuentran en muy mal estado, o corresponden a otro idioma.
Sin embargo pude encontrar una cubierta con teclado español en un estado razonablemente bueno, así que simplemente enchufé ese y volví a cerrar el equipo, que ahora tiene incluso un mejor aspecto.

Había bastante polvo y suciedad acumulados tras 14 años en el interior del equipo y la pasta térmica se había degradado tanto, que esperaba ver una sustancial diferencia en el funcionamiento del equipo. Así sucedió:

De un plumazo, el equipo arrancó y la temperatura se estabilizó en unos frescos 36ºC. Haciendo algunas tareas durante un rato, subió a los 45-50º:

Esto significa que el ordenador estaba funcionando con una diferencia de 20ºC tras arrancar y unos 10-15ºC menos durante una carga de trabajo moderada. Realmente impresionante.

Lo mejor es que automáticamente el MacBook se volvió una máquina mucho más silenciosa ya que ahora no suele superar los 60ºC. Si lo hace, el ventilador empieza a girar a pocas revoluciones y su velocidad de giro aumenta si la temperatura lo sigue haciendo. Al estar en general por debajo de ese umbral, trabajar en él es una experiencia mucho más placentera.

La otra forma de ampliar el espacio de tu MacBook

Si seguir los pasos para ampliar el MacBook te dan algo de vértigo o si tu ordenador (el que sea) tiene el SSD soldado en la placa base y no es posible cambiarlo, siempre te queda la opción de usar… iVelcro™️.

Tengo en ésta carcasa externa el SSD Samsung QVO 860 de 1Tb que compré el año pasado (y que estaba totalmente lleno ya) y el SSD de Apple que saqué del MacBook en una carcasa Sintech que ya comenté en el post de la ampliación. Es una carcasa muy cara (117€ en Amazon España en estos momentos) pero me permite seguir empleando el stick original, que es considerablemente rápido y donde siempre puedo tener instalado otro sistema para emergencias, por ejemplo.

Unas pocas tiras de velcro, un par de gomitas elásticas (en negro, preferiblemente, para que sean más discretas) y un poco de cinta de carrocero en los extremos de los cables para identificar cual es cual. Ojo al colocar los discos, que si están muy abajo entorpecerán la apertura de la pantalla.
Y a funcionar!
¿Necesitas espacio? Tranquilo: tus discos siempre a mano con iVelcro™️ (Patent pending).

Ampliar el SSD del MacBook Pro Retina 13» (Mid 2014)

Llevo ya seis años trabajando todos los días con este ordenador, exigiéndole como a ningún otro. Proyectos de audio en Logic Pro X, producción de video en FinalCut Pro X, algún que otro juego (muy ocasional, eso sí), programación, máquinas virtuales y toda mi vida digital, que incluye pesadas bibliotecas de fotos y música.
En el momento de comprar este portátil, sus 256GB de capacidad interna (SSD) me parecieron más que suficientes, y lo han sido hasta los últimos dos años. Por supuesto, muchas cosas (documentos, fotos y videos) se han ido a la nube y eso me ha permitido ir rascando espacio libre de aquí y de allá, pero la situación era ya insostenible.

Tras consultar varios enlaces y videos, me decidí a echarle mano, sacar el SSD original y sustituirlo por uno de 2 TB (adaptador mediante).
El lugar donde se puede encontrar más y mejor información es este hilo de los foros de MacRumors. En él se explican en detalle cada paso del proceso y junto a las instrucciones hay unas tablas donde se comparan diferentes modelos de SSD por rendimiento, consumo y eficiencia energética. Buceando, incluso encontré esta hoja de cálculo con las características técnicas de muchos más modelos. También hay varios videos explicando el proceso de forma mucho más visual, por ejemplo éste o éste otro. También la correspondiente guía de iFixit.

El modelo de SSD que sale mejor parado (o al menos, uno de ellos) es el Sabrent Rocket. Ojo con no confundirlo con el RocketQ, que utiliza tecnología QLC (de peor durabilidad). Sin embargo, comentan en el foro que los últimos modelos que se vienen fabricando han perdido algo de memoria caché. En la práctica la diferencia no es grande pero es un punto negativo. En mi caso, no obstante, me decanté (por características, capacidad y precio) por un Silicon Power de 2 TB. En esencia, son lo mismo, pero con garantía de 5 años. De las opiniones de otros compradores hace tiempo que no me fio.

Por supuesto, es necesario un adaptador entre el conector M.2 y el conector de Apple. Aunque el adaptador Sintech recomendado por todos ya no está disponible en Amazon España, se pueden comprar otros que cumplen con la misma función (yo escogí este) o uno muy similar en Aliexpress. Mi recomendación es que escojas el modelo corto, ya que el alargado provoca que el stick se doble ligeramente al atornillarlo a la placa.

Para poder aprovechar el SSD original de Apple, necesitaba una carcasa con el conector apropiado. Encontré ésta de nuevo de la marca Sintech. Y por último, un destornillador Pentalobe P5, un Torx T5 (ambos viejos conocidos de los productos de Apple) y un Philips 2 (el típico destornillador de estrella). Si no tienes los dos primeros, por Amazon los puedes encontrar con facilidad.

Hay algo más a lo que prestar atención. Es importante que estés utilizando un sistema operativo más o menos reciente, preferiblemente superior a Mac OS X 10.12 High Sierra, para que la BootRom de tu ordenador soporte los SSD de terceros.
De todas formas, tanto las tablas de compatibilidad de equipos y SSDs como las de las BootROMs se actualizan con regularidad en el primer post del hilo de MacRumors que enlacé al principio.

En el caso de los MacBook Pro de finales de 2013 y mediados de 2014 además existía un problema con la hibernación del equipo que provoca que no pueda despertarse correctamente y se quede colgado al reactivarse.
La solución típica a esto pasa por desactivar la hibernación vía terminal. Las más arriesgadas, incluyen flashear una BootROM parcheada (lo que requiere paciencia, un programador de chips y buenos conocimientos) o instalar un chip customizado llamado Matt card en uno de los puertos internos de servicio del Mac (más lío aún).

Para solucionar de un plumazo ambas cosas, instalé la Beta de MacOS 11.0.1 Big Sur antes de empezar para que mi BootRom se actualizase hasta la versión 424.0.0.0.0, que solventa este problema por si sola por lo menos hasta donde otros usuarios pueden asegurar y hasta donde mis propias pruebas han podido llegar. Después puedo volver a instalar MacOS 10.15.7 Catalina sin problemas. No olvides hacer una copia de seguridad de todos tus documentos, bibliotecas y aplicaciones que necesites conservar.

Dependiendo de tu modelo exacto de portátil, puede que varíe ligeramente la instalación del SSD, pero el proceso se reduce a lo siguiente:
1. Preparar una unidad USB desde donde poder reinstalar el sistema más adelante
2. Retirar la tapa inferior del equipo
3. Desconectar la batería (por precaución)
4. Desatornillar y extraer el stick de Apple
5. Conectar en su lugar el SSD nuevo (con el adaptador correspondiente)
6. Atornillar, conectar la batería y cerrar el equipo
7. Encender el ordenador con la unidad USB conectada y pulsando Alt
8. Inicializar el nuevo SSD desde el administrador de discos y reinstalar MacOS
Una vez hayas seguido todos estos pasos, te encontrarás ante un sistema vacío, con lo que ya puedes restaurar tus datos y programas.

Una buena idea es verificar que el sistema detecta el SSD y lo está haciendo funcionar a la máxima velocidad que admita la interfaz, en mi caso:

Las diferencias que he encontrado en cuanto a rendimiento son sustanciales. El SSD original me arrojaba estos resultados en el Blackmagic Disk Speed Test:

Y el SSD Silicon Power de 2 TB:

La mejoría habla por sí sola.

Y por fin, ya tengo espacio de sobra en el disco interno para seguir trabajando cómodamente:


Actualización 1: Mi experiencia en el foro de MacRumors, con algunos detalles extra.

Actualización 2: He estado vigilando los consumos del SSD y me sale lo siguiente:
– La mayor parte del tiempo está en reposo, consumiendo 0,00 A o entre 0,15 A y 0,20 A cuando se está haciendo un uso normal del equipo. Esto supone un consumo de 0,5 W aproximadamente.
– Durante la prueba de stress de Blackmagic, el consumo aumenta a 1,01 A, es decir, 3,33 W aproximadamente.
Estos consumos (tomados mediante la aplicación iStat) lo ponen como uno de los SSDs más eficientes comparado con las tablas de MacRumors.